jueves, mayo 3
EL FIN ÚLTIMO DEL SER HUMANO
¿Hacia a donde vamos? ¿Qué es lo que buscamos en este mundo? ¿Qué guían nuestras acciones?
Estas y muchas preguntas no hayan una respuesta en común y simple, que permita a los seres humanos encontrar su norte.
La vorágine del día a día nos hace perder de vista lo valioso, y a donde debemos depositar nuestras energías.
Algunos piensan que el objetivo final es ser solidario con los demás. Otros piensan en conseguir un salvoconducto a la vida eterna. También están los que piensan en reencarnar en un ser mejor.
No dejemos de lado a los que quieren sacar provecho de la vida, a costa de cualquiera.
Y también estamos los que consideramos la felicidad como fin último del ser humano, aunque suene abstracto, generalista, y difícil de definir.
Más allá de lo que pensemos que haya después de la muerte, encontraremos un común denominador en cuanto a que la vida es corta, y única.
La reencarnación o la vida eterna deberían ser consideradas como otra vida diferente a la actual, ya que en la primera no seríamos conscientes de nuestra vida pasada, y en la segunda no existiría lo finito.
Vivir la vida como corta y única, no significa vivir la vida a costa de nadie. La felicidad no existe como reflejo de la infelicidad de los otros, como tampoco existe como consecuencia de la felicidad de los otros.
Es un estado propio. Uno es feliz porque decide serlo, no porque los demás colaboran para lograrlo.
Uno elige la vida que quiere vivir, con quien la quiere vivir, y como la quiere vivir.
Algunos tendrán que esforzarse más que otros, pero eso no quita que cada uno sea dueño de su felicidad.
Es uno quien decide si continua viviendo infeliz, o le da un giro a su vida. Nada lo obliga a seguir el rumbo previo.
Si uno no es feliz, es imposible que pueda hacer feliz a quienes lo rodean.
A veces no es fácil cambiar el rumbo elegido, ya que cada acción que uno toma genera responsabilidades, pero mantener un rumbo incorrecto es necedad, y genera mayor sufrimiento en el largo plazo.
Nuestras creencias religiosas, o nuestra educación nos juegan en contra en cuanto nos han inculcado, a veces, que debemos abandonar la búsqueda de la felicidad propia, en pos del otro.
Es cierto que las decisiones que uno toma deberían tener como horizonte el largo plazo, pero eso no implica no reconocer errores, cuando ya todo esfuerzo adicional es en vano, y rectificar el rumbo.
No quiero que se me mal interprete. La búsqueda de la felicidad no significa cambiar de carril a cada momento. Es solamente cambiar cuando no existe ninguna alternativa posible ni viable.
La búsqueda de la felicidad es una lucha constante, tanto para mantener la situación actual, como para buscar nuevos horizontes.
Uno mismo es el primer saboteador de la felicidad. O bien porque no lucha lo suficientes y salta de casillero a casillero. O porque se estaciona, se paraliza, y no se anima al cambio.
Es preferible intentar varias veces y fracasar, que quedarse inmóvil y ver como la vida pasa, y solo nos conformamos con ser espectadores.
Como dije la vida es una y corta, y las oportunidades de ser feliz siempre están presentes hasta en las peores tragedias, ya que la vida continúa.
Cerrarnos y atarnos al pasado no nos permiten disfrutar el hoy, ni estar preparados para el mañana.
Al pasado no lo podemos borrar, pero si nos puede ayudar como experiencia.
Insisto, si uno es feliz, y vive con ese ejemplo, logrará más seguidores. A algunos les costará entenderlo al principio, pero con el tiempo serán felices.
Ahora, ¿Qué es la felicidad? Bueno eso lo escribiré en algún próximo post…..
lunes, abril 23
TRES ALMAS GEMELAS
Son amigos, los unió la casualidad o el destino. Cada uno con su historia, su pasado, y su futuro. Realidades diferentes pero presentes comunes.
Edades variadas, pero planteos sobre la vida similares. Cada uno buscando el camino hacia una felicidad esquiva, hacia un deleite de ese regalo único e irrepetible, el cual a veces no llegamos a valorar; la vida.
Giran como trompos rebotando contra las paredes de la realidad, y a veces golpean entre sí. Son los momentos en que logran encontrarse a compartir sus desventuras, y a buscar un momento de sosiego, un oasis en tanto desierto de emociones y desencuentros.
La última vez fue un sábado. Lugar; cada uno en su ambiente, su hogar, pero conectados por esa inanimada conexión que se llama Facebook.
Distintas circunstancias de esa noche los llevó a encontrar como único programa una comida simple y una película para ver, que ninguno llegó a concluir, elegidas según la temática personal de cada uno.
Primero se pusieron al día sobre los últimos vividos. Luego, el tema de fondo. El porqué de un sábado a la noche, un Saturday Night Fever, en soledad y abstinencia.
Cada uno ha tenido el amor de su vida, que no lo terminó siendo. Ahora siguen en la búsqueda, como tantos otros.
La dificultad de encontrar a alguien con quien disfrutar de la vida, no es propiedad de ellos. Es un común denominador de muchas personas.
Hoy en día la libertad y el espacio propio, han pasado a ocupar un lugar muy importante, lo que a veces hace difícil encarar una relación seria, por miedo a ceder terreno.
O enfrentar un miedo mayor, la famosa frase “para toda la vida”.
Las diferencias manifiestas entre el hombre y la mujer, suelen encontrar un equilibrio inestable a fuerza de trabajar la relación día a día. Hay muchos que lo logran, otros lo miran con sana envidia.
Visualizar proyectos en común, y salirlos a buscar en forma conjunta refuerza la relación.
Pero como en todo, siempre hay un inicio, el primer hola, que permite que dos seres se encuentren. Es ahí donde hoy parece encontrarse el primer escollo.
El reclamo generalizado es la sequía de personas del sexo opuestos disponibles, y que valgan la pena.
¿Las segundas partes son más exigentes?
El sábado a la noche llega a su fin, como también la comunicación entre nuestros amigos. No se van a dormir ni bajoneados ni desesperanzados.
Ellos saben que la respuesta está a la vuelta de la esquina. La paciencia y el tiempo les ayudarán a encontrarla.
Al final esta fue una noche tranquila………..
lunes, abril 9
VOS, YO, Y MI OTRO YO

Confusa vida la de aquel que lucha contra su naturaleza queriendo cambiar.
Queriendo mejorar y corregir errores de la vida que se fueron enquistando, fusionando, amalgamando sobre una estructura que paso a ser la personalidad de uno.
De esta lucha interminable del ser humano por superarse es que le damos vida al otro yo.
Una lucha por momentos pareja, amigable, y llevadera entre lo que somos y lo que deseamos ser. Yo y mi otro yo.
Pero todo cambio desde que apareciste vos.
La civilizada negociación entre mi yo y mi otro yo para afrontar la vida, dejo paso a una competencia feroz por conquistarte.
La relación llego a ser tan compleja, a tal punto que se intercambiaron temporalmente los roles y ya no se quien soy yo, y quien es mi otro yo.
Mi estructura segura, con la claridad de que es lo que quiero de la vida, la derrumbaste dando paso a mi otro yo.
Dubitativo e impetuoso, pero expresivo. Menos racional y más emocional.
De ser dominador de la situación, y actor principal, pase a que mi otro yo se quedara esperando una señal, un gesto, para poder actuar, ya que el viento de tu ser, me arrastra como un barrilete indefenso, relajándome al disfrute de lo desconocido.
Eso me gusta, aunque no sepa cual de mis "yo's" lo diga.
Tu mirada y tu sonrisa, picaras y misteriosas, me asustan, ya que no puedo interpretarlas. Ojala estuviera mi yo presente para encontrarles sentido, y hallar una respuesta.
Pero lo cierto es que si no fuera por mi otro yo, nunca las hubiera notado.
Del placer del silencio, ocio de mi yo, enloqueció mi otro yo buscando tu suave y dulce voz.
Melodías interminables y susurros escalofriantes fueron mi nuevo norte, mi agua de la juventud.
Mi yo supo disfrutar de los placeres escondidos de tu delicado y esculpido cuerpo.
Mi otro yo sin embargo lo contempló hasta perder la cordura, para luego dejarse llevar por una locura indescriptible y duradera, la cual perdurará en mi memoria a través de la sinfonía de perfumes que tu piel desprendió.
Reconozco que por momento te he confundido. Vos siempre pensaste que estabas frente a la misma persona. Nunca pudiste distinguir entre mi yo y mi otro yo.
Fue tal vez esa la causa de tu confusión, de tu alejamiento.
Yo no pude encontrar un equilibrio, un empate técnico entre mi yo y mi otro yo, que pudiera darme la sensatez para disfrutarte y retenerte.
Hoy vos seguís transitando en busca de tu destino, mientras despertaste en mí al Dr. Jekyll y a Mr. Hyde del intelecto.
Es por eso que sigo enredado entre mi dupla de "yo's".
Hasta que no logre desenredar esta madeja no podré salir en tu busca.
Tal vez nunca lo logre. O tal vez cuando logre transformar, a mi yo y a mi otro en mi autentico ser, ya sea demasiado tarde.
martes, marzo 27
LA CHICA CON LOS PIES MÁS VALIOSOS QUE LOS DE MESSI

Su fuerte no era el fútbol, ni la danza.
Tampoco era modelo de alguna marca famosa de zapatos, ni mucho menos la moderna cenicienta a la que el príncipe azul seguía buscando para calzarle los diminutos zapatitos de cristal.
Ella tenía un pie pequeño, acorde con su estatura y figura. Lo que se dice un balance y equilibrio perfecto. Todo en su justa y sana medida.
Era una chica alegre y especial, despierta al mundo y a su exploración. Libre e independiente como animal salvaje que no se deja enjaular.
Cuenta la leyenda que quien conquistase esos delicados pies, encontraría la llave para acceder a su cuerpo y alma.
No eran de oro, ni de cristal. No eran de seda, ni de porcelana.
Pero habían sido diseñados por un poder divino, cuyo molde se destruyó, y sus restos fueron esparcidos a los cuatros vientos para evitar que fueran copiados.
Eran el eje de su cuerpo. Los que marcaban su andar, su paso por este mundo.
Un paso imperceptible, silencioso, como si no tocase el suelo. Como si caminase en el aire, o sobre un campo de algodones.
Besos, cosquillas, pétalos de jazmines, y perfumes de los más diversos fueron utilizados como armas de seducción, con el mismo y fracasado final.
Muchos conquistadores perdieron sus almas intentando domar a esa sublime pertenencia.
Otros tantos sucumbieron a la locura, como único premio a la imposibilidad de poseerlos.
Pero ella sigue. Libre e independiente. Caminando por la vida, y dejando una suave y tenue huella al andar……..
viernes, marzo 23
ACTORES SECUNDARIOS

La vida es una película en que cada uno es el actor principal de la suya propia.
Uno actúa desde el inicio hasta el fin en el celuloide. Y día a día vamos escribiendo el guión con final abierto.
Somos causa y fuente de lo que se va proyectando en la pantalla. Todo en una toma, sin posibilidad de volver atrás y repetir la escena.
Nuestros objetivos de vida, y la fuerza y empuje que ponemos en alcanzarlos, son los que definen el dinamismo de esta película de no ficción.
El paisaje la decora, y la sitúa en tiempo y espacio.
Pero lo que le agrega el condimento indispensable para poder comprender la trama, son los actores secundarios. Aquellos que se van cruzando frente a la cámara, y que a veces roban protagonismo.
A algunos, uno los invita a participar. A actuar.
Otros pasan, ven luz, cámara y acción, y se esconden detrás de un rol.
El resto figuran por estar en el lugar y en el momento indicado.
A medida que la trama va avanzando hay actores secundarios que pasan a ocupar caracteres más importantes. A veces perduran. A veces no.
Ellos hacen el esfuerzo, se esmeran, y sacan a relucir sus mejores dotes actorales. Pero es uno quien decide quien se queda y quien se va de film cotidiano.
A veces sucede que queremos filmar unitarios, sin actores secundarios, donde el rol protagónico asume una falsa omnipotencia, que genera la huída del resto de los actores.
El comienzo puede ser atrapante, pero a medida que avanza la película, la misma se vuelve insulsa, simple, y solo nos queda esperar un final triste y solitario.
Hay casos donde al actor principal se le sube el éxito a la cabeza, y pretende ser actor principal en las películas de otros, olvidándose que solo nos toca un papel principal, y el resto lo actuaremos como secundarios.
También pasa que actores secundarios tienen una impronta, que por más que terminan abandonando el set, ya que a todos nos llegará ese momento, dejan un recuerdo profundo en el film, llevando al intérprete a copiar parte de esas actuaciones memorables.
Pero el actor principal también tiene sus obligaciones para con muchos de los secundarios.
A algunos les tiene que enseñar a actuar, para que luego sean los intérpretes principales de sus propias películas.
A otros los eligen para que los acompañen en gran parte del film, logrando una dupla que permite un desarrollo artístico de la puesta en escena.
Por suerte hay actores secundarios en los cuales se apoya, y de los cuales se nutre de consejos, sin estos reclamar ningún cambio o mejora en sus roles.
En toda esta carrera actoral, es muy difícil lograr el tan deseado Oscar al mejor actor. Pero a veces ver que nuestra película se repita una y otra vez en el cine del barrio, tiene un valor mayor……

